Torpeza histórica

Esta mañana -3 de agosto- demolieron la Casa Derbes, declarada de interés municipal por su valor patrimonial. Sin duda la casa histórica más emblemática de nuestra ciudad.

Torpeza histórica

Esta mañana -3 de agosto- demolieron la casa Derbes, declarada de interés municipal  por su valor patrimonial. Sin duda la casa histórica más emblemática de nuestra ciudad. 

Asombro y vergüenza fueron mis primeras sensaciones al encontrarme con una brutalidad tan terrible. Asombro porque no puedo creer que sea posible arrasar nuestra historia con tanta impunidad. Vergüenza de pertenecer a una Comunidad que no solo no puede poner en valor sus lugares históricos sino que no cuida su patrimonio y para peor sus autoridades aprueban demoler el patrimonio más emblemático de la ciudad: Madryn empezó ahí.   

Fue la primera casa construida en Madryn hacia el año 1890. Fue la sede de la primera autoridad nacional en nuestra ciudad, Don Pedro Derbes. Fue visitada por el Presidente Roca en su visita de 1899. Cuentan que Juan Domingo Perón cuando viajaba a visitar a su familia en Camarones, se quedaba unos días en esa casa para compartir unos buenos momentos con las hijas del capitán Leroux que la habitaban. Un emblema para la Prefectura Nacional cuya referencia histórica no pudo detener la destrucción. Una buena muestra de la arquitectura de patagónica de esos años.

Pero la ignorancia extrema de quienes tomaron la decisión -y las autoridades que lo aprobaron- de demolerla les impide entender el mal que han provocado. Les impide entender que las generaciones venideras de madrynenses no tendrán ese lugar emblemático para comprender que ahí empezó todo. Para concebir cómo se vivía en ese tiempo. Para ellos solo son unas chapas viejas, unas sucias paredes de adobes y algún tirante de pinotea que les gustaría llevarlo a su quincho particular.

El daño es irreparable pero sobre todo innecesario. El terreno donde se encontraba la vivienda tiene suficiente superficie para hacer un desarrollo inmobiliario de calidad y rentable sin necesidad de destruir el edificio histórico más emblemático de nuestra ciudad. Incluso la recuperación y puesta en valor de la casa Derbes le hubiera dado al desarrollador un plus de valor a la inversión. Claro que para entender estas cuestiones es necesario tener un mínimo de conocimiento e inteligencia, que es lo que distingue al homo sapiens y lo diferencia del bruto cuyo respuesta siempre será el agravio y la picota.

Sin duda, el 3 de agosto de 2019 será recordado como un día de luto por los madrynenses que sentimos orgullo y un genuino sentido de pertenencia por nuestra ciudad. 

Queda por ver qué capacidad de reacción tiene nuestra Comunidad frente a conductas tan agraviantes como la demolición del edifico más emblemático de nuestro patrimonio histórico.

Sinceramente, hoy ¡Qué vergüenza me da ser madrynense! 


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