Los Deseos de Candelario para el 2019

¡Que lindo sería hacer una Ciudad mejor con una pocas acciones de parte de los madrynenses en el nuevo año! Ahí va el desafío expresado en un puñado de deseos

Los Deseos de Candelario para el 2019

¡Qué lindo sería…

 

  1. Que comenzáramos en Madryn un plan de pavimentación sin límite de cantidad de cuadras. Que se termine cuando todas las calles de la ciudad tengan pavimento y así los madrynenses podamos disfrutar de nuestro viento sin el polvo, que nos deteriora la calidad de vida.

 

  1. Que en el nuevo año cada madrynense pudiera plantar 5 árboles en los espacios públicos de la ciudad. Si es verdad que ya alcanzamos los 100.000 habitantes, estaríamos incorporando unos 500.000 árboles en un año. Si logramos que sobrevivan solo la cuarta parte le estamos aportando a la ciudad nada más y nada menos que 125.500 árboles por año. ¡Y qué lindo sería repetir la experiencia cada nuevo año! ¿Se imagina estimado vecino lo que sería nuestra ciudad en 10 años? Y la satisfacción y el orgullo de cada Madrynense!

 

  1.  Que en el año venidero mejoremos nuestras playas para que puedan ofrecer sombra y reparo y así multiplicar su disfrute todo el año. (Caramba…, qué coincidencia: los árboles pueden ofrecer ambas cosas. Y además ayudar a fijar y recuperar los médanos…y ¡no hace falta agregar más cemento a la playa!).

 

  1. Que en una provincia y un país sospechado de corrupción, logremos demostrar (sin discursos demagógicos y con mucha transparencia) que nuestra ciudad es la excepción.

 

  1. Que nuestro municipio pueda elaborar un organigrama funcional, racional, eficiente y transparente que recupere la medida acorde a la cantidad de habitantes de nuestra ciudad (no más de 1.000 empleados). ¡Y que nuestros políticos abandonen para siempre esa enfermiza manía de disfrazar punteros políticos de empleados municipales!

 

  1. Que la obra pública no resulte una sumatoria a tontas y a locas del capricho de un Intendente, sino que responda a un plan consensuado con la Comunidad y especialmente con las organizaciones profesionales en la materia.

 

  1. Que nuestros medios de comunicación publiquen lo que cobran de los dineros públicos por la “publicidad de los actos de gobierno” y ejerzan el periodismo con menos “oficialismo”, con mayor honestidad intelectual y menor manipulación en el tratamiento de los temas de la ciudad.

 

  1.  Que los funcionarios elegidos  y designados le rindan cuentas mensualmente al vecino contribuyente sobre cómo usan su dinero y los resultados concretos (medibles) de su gestión en calidad de vida de los vecinos.

 

  1.  Que en el año entrante hubiera más tierra accesible para el vecino común y para el inversionista que confía en el buen futuro de Madryn. Que los nuevos lotes sean muchos y más grandes. Que los nuevos edificios no sean tan altos ni tan apretados.

 

  1.  Ver crecer a nuestra ciudad hacia el norte y hacia el sur, aprovechando el espectacular escenario del Golfo Nuevo, desde el anfiteatro natural que constituye nuestro territorio extendido desde la barda al mar.

 

  1.  Que en el nuevo año nuestros monumentos y sitios históricos se recuperen del actual estado de abandono y resulten hitos de la memoria dentro de la ciudad, que cuenten la historia de Madryn, de la provincia, de la nación y aún de la humanidad (el monumento al Quijote es sin duda un monumento a la cultura de la humanidad), aunque no tengan rótulo de patrimonio ni de natural.

 

  1.  Que alguien se ponga a trabajar seriamente para hacer más fáciles, rápidos y confiables los trámites municipales. Y que lo piense desde la perspectiva del vecino (y de su tiempo) y no de la comodidad del funcionario de turno.

 

  1.  Que se ordene el tránsito. Que la Avenida Roca sea de una mano con carriles para pasear, para andar rápido, para adelantarse, para colectivos, taxis y remisses y hasta para circular en bicicleta. Que los colectivos de turismo dejen de estacionar en doble fila impunemente y que los semáforos sean razonablemente inteligentes.

 

  1.  Que el 2.019 sea el año de las veredas de Madryn y que cada vecino se ocupe de mejorar la suya para que se pueda caminar sin obstáculos, de cuidar y mantener su porción de arbolado público y le regale al peatón y a la ciudad alguna flor en su jardín.

 

Que, en fin… el 2.019 ofrezca la oportunidad a los Madrynenses de disponer más tiempo y más espacio para vivir, disfrutar de una vida más completa, más enriquecedora y con una asociación más íntima entre la ciudad y su geografía, construyendo un paisaje de mayor calidad, una ciudad menos “fashion” y más vivible, menos tolerante con la imprevisión y más comprometida con los madrynenses y su futuro.

 

Que así sea.


¿Que te pareció esta información?