La política y el fútbol

Cuando se busca un atajo o la imagen positiva de un deportista o dirigente para llegar a un cargo político, la tribuna suele trasladarse a las calles

La política y el fútbol

En artículos anteriores hemos hecho alusión al contacto existente entre la política y el deporte, o mejor dicho: cómo usa la política al deporte. Una de las disciplinas que más sufre estos avatares es el fútbol. Deporte de masas por excelencia en gran parte del mundo, es el espacio más seductor para quienes quieren incursionar en el mundo político, ya que se transforma en el conducto más rápido a la instalación de una imagen.

En nuestro país es moneda corriente que técnicos, futbolistas, o presidentes de clubes aparezcan conformando listas o lanzado candidaturas en años electorales. El fenómeno de Mauricio Macri, empresario argentino, presidente de Boca Juniors durante la época más exitosa de la institución, logrando ser Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante dos mandatos, y desembocando en la Casa Rosada en 2015 para hacerse cargo de la presidencia de la nación, no es el único caso resonante.

Carlos Castagneto fue arquero de San Lorenzo de Almagro, Temperley, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Quilmes y Defensores de Belgrano, entre otros. Tras su retiro decidió incursionar en la política llegando a desempeñarse en el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Desarrollo Humano, la Secretaría de Prevención y Lucha Contra el Narcotráfico de la Presidencia de la Nación, entre otros cargos de igual importancia.

Carlos Mac Allister se desempeñó en Racing de Avellaneda y Boca Jr. entre otros equipos; y, al momento de inmiscuirse en el mundo político, encontró en Cambiemos un lugar en el cual trabajar. Con una imagen positiva en la provincia de Buenos Aires, y una buena amistad con el presidente de la Nación, ‘Él Colorado´ fue quien reemplazó a Carlos ‘Camau’ Espínola como Secretario de Deportes de la Nación. Cabe destacar que el regatista olímpico logró ser intendente de Corrientes, y si bien su intención era ser gobernador, perdió en los comicios con el representante de la Unión Cívica Radical, Ricardo Colombi.

La lista de los ex futbolistas, árbitros, o directores técnicos que ocuparon algún cargo es extensa, desde directores de deportes hasta concejales o intendentes. Incluso el ex técnico de la selección argentina de fútbol que obtuviera en campeonato de 1986, Carlos Salvador Bilardo, coqueteó con la idea de postularse a presidente de la Nación en 2015 por el ‘Partido Uno’, incluso los afiches que rezaban ‘Bilardo Presidente’ empapelaron el centro porteño; sin embargo esa idea se truncó al no obtener una respuesta positiva en las encuestas, y el ex DT declaró que era solo un grupo de amigos que querían que él ocupara algún cargo político.

 

¿Y Chubut?

La provincia de Chubut no está ajena a estas ‘mañas’ políticas. En Comodoro Rivadavia se utilizó el Estado Centenario como propuesta de campaña tanto por Néstor Dipierro como por Carlos Linares; sin embargo, el contrato de licitación quedó sin efecto en muchas oportunidades y en las últimas semanas se le rescindió el contrato a la empresa que debía continuar una obra que se proyectó en el año 2000, se licitó en 2005, y que en la actualidad el Minicipio estimó que necesita 10 millones de dólares para su culminación, convirtiéndose en un ‘elefante blanco’ a la vera de la costanera comodorense.

La ciudad de Puerto Madryn sabe de la importancia del fútbol en política hace rato. Con una tónica muy marcada, los comentarios de bares rezan: ‘acá para ser intendente primero tenés que ser presidente de un club y hacer que ascienda por lo menos una categoría’. Claro está que, si bien no es el camino que marca la filosofía político partidaria de cada extracción, la realidad avala la teoría de los comentaristas de bares.

Carlos Eliceche fue presidente de Guillermo Brown. Durante su gestión logró mejorar las instalaciones del club militando en lo que fueron los viejos ‘Torneos Argentinos’ y logrando el ascenso al Nacional B, categoría que incluso supo tener a River jugando en el estadio Raúl Conti. Tras su gestión fue Director Deportivo de la institución, pero luego del alejamiento del presidente y en una elección de lista única de la cual sólo se enteró un pequeño grupo de afiliados, volvió a asumir la presidencia.

La carrera política de Eliceche es extensa. Tras ser presidente de Brown logró llegar a la intendencia de la ciudad del golfo, la cual mantuvo por dos períodos. Luego, y después de un quiebre de relaciones con el entonces Gobernador de Chubut Mario Das Neves, intentó ser titular del Ejecutivo provincial aunque sin éxito.  Con la llegada de Martín Buzzi al gobierno de la provincia, y luego de ser Diputado Nacional, ocupó el cargo de Ministro Coordinador de Gabinete y Director del Banco Chubut. Y en un nuevo intento electoral, volvió a perder en las urnas frente a Ricardo Sastre cuando pretendía regresar a la intendencia.

Ricardo Sastre ha tenido un camino similar. Presidente del Club Social y Deportivo Madryn, logró ser Diputado provincial, para luego ser intendente de Madryn durante dos períodos, el primero de ellos con muchos conflictos sociales a raíz de una crisis económica histórica. Y si bien su intención era ser Gobernador, eligió formar equipo e ir detrás de la figura del actual Gobernador Mariano Arcioni. Incluso el hermano del Intendente, Gustavo Sastre, ostenta la presidencia de Deportivo Madryn, pero dejará su cargo para intentar llegar al sillón de la calle Belgrano.

 

La tribuna en la calle

Una de las características más preocupantes de los últimos años ha sido la forma de conducirse de los líderes políticos. Que los actos partidarios se lleven a cabo en estadios de fútbol no es casualidad. La utilización de integrantes de hinchadas de algún club para hacer ruido con bombos, redoblantes, cantos y blandir sus banderas, dando sensación de cancha a los discursos, tampoco lo es. Se dice Eliceche y se dice Brown, se dice Sastre y están diciendo Madryn. Se le hizo creer a la sociedad que una rivalidad futbolística de hace muchos años debe trasladarse a la calle. Y aunque los discursos digan una cosa, las acciones dicen otra.

                Es difícil olvidar el episodio ocurrido en el marco de los comicios de 2015, dónde tuvo lugar un enfrentamiento en dos locales partidarios (uno apoyando la candidatura de Sastre y otro la de Eliceche) que involucró disparos con arma de fuego a plena luz del día, detenidos, y vecinos horrorizados. O la discusión con golpes de puños de integrantes de organizaciones que apoyaban la candidatura de Das Neves a gobernador para quedarse con un lugar más cercano al escenario en un Gimnasio Municipal N°1 repleto de militantes el mismo año.

 

Aunque parezca un hecho menor el recurrir a una hincha de futbol para dar sensación de apoyo social, no lo es cuando las acciones sumen a la ciudadanía en un escándalo constante. Caminatas barriales custodiadas por integrantes de ‘barras’ que se denominan punteros, enfrentamientos callejeros o balaceras en locales partidarios, el apelar a los ‘matones’ que buscan ‘hacerse fuertes’ en un barrio, la mantención de los asados y el alcohol pertinente de éstos personajes necesarios. Todas estas  son acciones que nada tienen que ver con la política, pero a las cuales se apela constantemente hace más de una década.

 

 

*La foto de portada esta tomada de la nota citada nota de la web de notiicas  de LU17

 


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