El fútbol femenino es profesional en Argentina

Luego de cuarenta años de lucha, el fútbol ha dejado de ser propiedad exclusiva de los hombres.

El fútbol femenino es profesional en Argentina

Si bien es una afirmación que no dice nada nuevo, se hizo real durante 2019. Los tiempos corren y los cambios sociales han llevado, a la mujer cada vez más cerca de un lugar de igualdad en el mundo del deporte.

Claro que hay mucho camino por recorrer, pero la profesionalización del fútbol femenino da muestra de los frutos de una lucha de más de 40 años.

Durante el mes de marzo de 2019 se llevó a cabo la firma del convenio entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), donde sus presidentes, Carlos Tapia y Sergio Marchi respectivamente, acordaron la realización de un centro de alto rendimiento para el fútbol femenino en la Ciudad de Buenos Aires y la creación de una copa federal, similar a la Copa Argentina masculina, que se llamará ‘Fútbol en Evolución’. Incluso se estableció que los encuentros se disputarán en los estadios de los equipos y no en canchas auxiliares como ocurría hasta el mes de febrero.

Además, quedó establecido que cada club recibirá una suma cercana a los 125 mil pesos mensuales, durante un año, para hacer frente al pago de salarios de las jugadoras. En tal sentido, Tapia aseguró que algunos sponsors de la selección masculina se sumaron a la iniciativa, principalmente luego del repechaje de la “albiceleste” en la cancha de Arsenal, donde consiguieron la clasificación al Mundial de fútbol femenino de Francia 2019. Si bien en una cifra de dinero que dista muchísimo de lo que podríamos denominar igualdad monetaria’ con el fútbol masculino, es un avance importante si se piensa que no era contemplado el sueldo de las jugadoras.

 

De reclamo

En reclamo

 

Si bien dicha clasificación representó un paso vital para la lucha de las mujeres por equiparar las condiciones al fútbol masculino, hubo momentos de protestas que quedaron reflejados durante cada encuentro. Los viáticos, los espacios de entrenamiento, los sueldos y el reconocimiento de los clubes fueron los ejes de la lucha.

Durante dos años se dejó a la Selección olvidada, sin competencias ni entrenador y con el pago de los viáticos incumplido (en ese momento era de $ 140 por entrenamiento). Tampoco dejaban que las mujeres usaran las canchas de césped natural en el predio de Ezeiza, ni hacer concentraciones. Por tal motivo, en el mes de septiembre de 2017 las jugadoras hicieron un paro que culminó luego de una negociación y el compromiso de mejorar su situación. Pero durante la Copa América de Chile, volvieron a protestar posando con una mano en la oreja para la foto institucional, haciendo alusión a sus reclamos.

A partir de ese momento, el equipo consiguió realizar giras internacionales, partidos amistosos, entrenar en el predio de Ezeiza y sus viáticos subieron a $ 300 por entrenamiento. Para el partido final por la clasificación al Mundial contra Panamá entrenaron sólo una semana antes. Fue en la cancha de Arsenal de Sarandí, donde el día del encuentro hubo más de 11 mil espectadores y fue transmitido por televisión y las redes explotaron con el hashtag #eshoradealentarLAS.

 

De historia

Si bien pareciera que la lucha de la mujer en el fútbol nacional está atada a lo que muchos denominan la ‘Ola Feminista’ no es así. La lucha tiene más de 40 años y de eso dan cuenta quienes forman parte de la organización Pioneras del fútbol femenino, que reúne a jugadoras de los años '50 a los '90. Lucila Sandoval, ex integrante de la selección nacional, fundadora de dicha organización, afirmó: “Queremos tener el mismo derecho de correr atrás de una pelota con toda el alma. La pasión no tiene género".

Los primeros registros sobre el fútbol femenino datan de 1920, y los hay en el '40 y en el '50. En la década del '60 empezaron los primeros torneos interbarriales; incluso hubo una primera Selección argentina de mujeres que jugó el Mundial de fútbol de México en 1971, que no fue organizado por la FIFA sino por una Federación de Fútbol Femenino, 17 mujeres viajaron sin botines, médico, masajista ni entrenador.

 

¿Y Chubut?

La profesionalización en el fútbol no es un hecho que encuentre a la provincia de Chubut, y particularmente a Puerto Madryn, ajena. Lo logrado es importantísimo si se tiene en cuenta que a marzo de 2018 Walter Ñonquepan, titular de Chubut Deportes, se reunía con Paola Soto, Secretaria de la Comisión de Desarrollo de la AFA y presidente del Departamento de Fútbol Femenino de la Liga del Valle del Chubut, para darle mayor impulso a la disciplina ya que la cantidad de deportistas federadas aumenta año tras año y ascienden a cuatro las ligas en la región patagónica que se están desempeñando con categoría femenina.

En Madryn, el crecimiento del balón pie femenino  en los últimos años hace que quien camine por la zona oeste de la ciudad pueda ver a chicas entrenando en las canchitas que se erigen en las plazas de cada barrio. Incluso la ciudad ha dotado de jugadoras a los grandes clubes argentinos. Johana Barrera y Florencia Fernández se erigen como abanderadas del futbol madrynense.

Fernández pasó del básquet de Guillermo Brown y del fútbol de J.J Moreno a formar parte del primer equipo de River Plate. Por su parte, Barrera cuenta con más experiencia, ya que transita la cuarta temporada en Boca Juniors. Ambas forman parte de la nueva camada de jugadoras y de una etapa que se acerca cada vez más al objetivo de igualdad. Aunque, claro está, aún queda mucho por conquistar.

 

¿Qué pasará?

Dentro de la rama de posibilidades será importante observar el movimiento de los clubes de ascenso, ya que aún es desconocido el alcance del acuerdo firmado por AFA y FAA, que hasta el momento ni Guillermo Brown ni Deportivo Madryn (Los dos equipos más representativos de la ciudad) le dan un lugar preponderante al fútbol femenino. En tal sentido no se sabe si lograrán conformar un proyecto serio para saber si éstos serán alcanzados por los beneficios de participar en la copa ‘Fútbol en Evolución’, o si las instituciones madrynenses contarán con el dinero para costear los sueldos de las jugadoras.

Será Chubut Deportes y el Poder Ejecutivo de la ciudad quienes deberán incentivar a las instituciones deportivas para integrar a la mujer en el fútbol. En el básquet, el vóley y el hándbol se logró hace tiempo, a pesar que siguen siendo actividades amateur en cada institución, donde cada jugador abona su cuota de socio al club.

Mientras este incentivo no exista, las mujeres deberán seguir intentando encontrar su espacio en canchas de tierra y cemento de plazas que contienen el sueño de llegar a ser futbolistas profesionales.

 

 

 


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