A 154 años de Puerto Madryn. Entre visionarios y miopes

La ciudad desde la perspectiva de imágenes de visionarios sin tiempo (y miopes en todos los tiempos)

A 154 años de Puerto Madryn. Entre visionarios y miopes

Acodado a la baranda de estribor, observa Love Jones Parry las extensas playas que se presentan a orillas de ese abrigado Golfo y las inmensas extensiones de territorio que unas 50 millas tierra adentro guarda un valle regado por un sinuoso rio de aguas de deshielo… Imaginó un activo puerto recibiendo gente de todos los rincones del mundo… Imaginó una Comunidad de galeses próspera y laboriosa produciendo bienes en el valle… y un incesante ferrocarril llevando y trayendo mercaderías a un muelle muy concurrido con niños y pescadores.

Bajo Don Parry a reconocer la playa y se lo encontró a Carlitos Beloso, recién llegado de su periódica incursión de buceo con 2 ejemplares de unos gordos salmones. Mientras acomoda la pesca en el manubrio de su bicicleta aprovecha para preguntarle si conoce la razón por la cual este planeta se llama tierra, porque en verdad debería llamarse mar ya que hay más agua que tierra. Interrumpe la conversación Don Pablo korchonewsky aportando que, ya se sabe que en los inicios había solo agua y luego apareció la tierra. Lógicamente, entre ambos debió formarse barro. Por lo tanto debería llamarse Barrósfera afirmo con indiscutible seguridad.

En el húmedo mediodía londinense, acude presuroso A. P. Bell al edificio de la River Plate Avenue. Don Lewis Jones lo espera imaginando la visión ferroviaria del Barón de Madryn…y el Directorio de la Compañía de Tierras imagina los beneficios de llegar con el ferrocarril a sus tierras en Leleque y al Pacífico para evitar el costoso cruce del estrecho de Magallanes…¡Quién hubiera imaginado desarrolladores de Madryn en el Londres del 1880! Mientras Don Antonio Rodríguez Ríos un poco molesto por tantos  augurios de desarrollo y visitas de funcionarios nacionales, le increpaba al Ministro…dígame, esto de la planta de aluminio, va en serio o es otra promesa más de las tantas que vienen de la Capital.  

Pujol comparte unos mates con su amigo Cupertino mientras observa desde el  mirador de su Chalet la llegada de la tropa de carros por la bajada del palo. Entusiasmado le cuenta que está esperando la respuesta de Don Julio Lezana para llevar el telégrafo por la ruta de los carros hasta la cordillera. Imagina don Agustín comunicarse diariamente con su gente transitando la meseta… Imagina multiplicar redes sociales y comerciales. Cupertino en cambio está intrigado porque en el trazado urbano que le presento Alan Lea el pueblo de Madryn está separado 100 metros de la orilla del Golfo. No  imagina que ese vacío esté para contener la vida social y recreativa de generaciones y generaciones de madrynenses a orillas del Golfo.

En cambio, Tomas Curti sí lo imagino y convoco a José Spiessl -que recién terminaba de construir la cúpula del chalet de Pujol- para construir su Balneario Argentino para disfrute de bañistas locales y visitantes. Don Tomás sobrellevo ásperas discusiones por su proyecto con vecinos miopes y mezquinos que culminaron con su fallecimiento y el fracaso de su iniciativa.

No fue miope Jacques Cousteau cuando eligió bucear en el Golfo Nuevo y busco a Malevo como guía. Pero sí un poco mezquino. Al día siguiente de la partida del Calypso, Malevo fue a bucear unos platos con la inisignia del barco que se cayeron por el ojo de buey de la cocina… los mismos que el día anterior se lo habían negado cuando los pidió como souvenirs.

El 26 de enero de 1927 los comercios de Madryn cerraron sus puertas por luto entre las 10 y las 12 hs. El día anterior había fallecido en Buenos Aires don Agustín Pujol a los 56 años. Quienes lo conocieron afirmaron que era su deseo que sus restos descansaran en Madryn. Deseo incumplido…Madryn ingrato…

Victoriano no quiere ser diputado ni senador ni gobernador. Sueña con dejar un legado a su pueblo. Un modelo de futuro venturoso para su Comunidad. Un plan para alcanzarlo. Es inútil. El plan se desprecia. Otra vez la miopía de los mezquinos gana. Madryn de cuarta categoría. Deseo incumplido… Madryn ingrato…

Una sirena corta la quietud de una tarde de verano. A la noche preocupación y sospecha. A la mañana siguiente se confirma la peor noticia. Un pesado silencio cubre todo el pueblo. 25 ataúdes son transportados desde el Gimnasio Municipal al Cementerio. El viento, el fuego y un dolor infinito. Nunca una ausencia fue tan presente.

Y este presente a los 154 años de la llegada del Mimosa siguiendo los concejos del Baron de Madryn nos interpela sobre nuestro futuro. Aquello que imagino Don Parry a los 24 años estaba cumplido –el puerto, la colonia y el ferrocarril-

¿Qué imaginamos los madrynenses para los próximos años?


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